El post del día de hoy es de carácter histórico, para ambientar un poco la trama de la película.

El 23 de octubre de 1811 se firma la paz entre el imperio portugués y las Pro­vincias Unidas del Río de la Plata. Esto significaba que la Banda Oriental era en­tregada al invasor extranjero, iniciando así el Éxodo Uru­guayo.

En palabras de Antonio P. Castro, “Rondeau abandonaba Montevideo. Al frente Rondeau, con sus lanceros argentinos; después, Artigas [que había sido nombrado “Jefe de los Orientales unos días antes], con sus blandengues, y cerrando la marcha… ¡todo el pueblo oriental! Porque eran hombres, mujeres, niños, ancianos, ricos y pobres, indios, carretas, carruajes, animales, el pueblo en ma­sa, sin excepciones, que prefirió arrostrar la suerte de su jefe a ver su patria avasallada”.

El éxodo y la estadía en el campamento del Ayuí duraron alrededor de doce meses. Fueron meses extremadamente duros, de sufrimientos, tanto físicos como morales.

Según la descripción de un viajero paraguayo que visitó el campamento, “toda esta costa del Uruguay está poblada de familias que salieron de Montevideo; unas bajo las carretas, otras bajo los árboles y todas a la inclemencia del tiempo, pero con tanta conformidad y gusto que causan admiración.”

Castro resume de esta forma la estadía: “eran en total, cerca de 16.000 personas, entre familias, soldados, agregados e indios; eran 945 carrua­jes (lo que probaba la clase e importancia de las familias que formaron el éxodo), pocos caballos; algunos carretones viejos y la pobre impedimenta que pudieron preservar de la rapiña y el desgaste de la marcha”.

"Campamento del Ayuí" - Óleo de Felipe Seade

"Campamento del Ayuí" - Óleo de Felipe Seade

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